En 1866, el gobierno argentino acordó con Eduardo Hopkins la construcción de un telégrafo eléctrico entre Buenos Aires y el límite con Chile. El 25 de noviembre de 1870, Dalmacio Vélez Sársfield, inauguró en Villa María un tramo parcial de la línea y se comunicó con D. F. Sarmiento.

En 1871 la Compañía del Telégrafo Transandino -Transandine Telegraph Company- construyó la línea telegráfica internacional entre Villanueva (provincia de Córdoba) y Valparaíso (Chile). En 1891 la Compañía del Telégrafo Transandino fue adquirida por The Central & South American Telegraph Company, y a ella se le transfirió el contrato respectivo. La construcción estuvo a cargo de Mateo y Juan Clark que también construyeron el Ferrocarril Transandino. El 26 de julio de 1872 se abrió la línea telegráfica internacional que conectó Valparaíso con Buenos Aires, en cuya oportunidad intercambiaron saludos autoridades de ambos países.

Más adelante, la Western and Brazilian Telegraph Company. promovió una nueva vía entre Buenos Aires y Chile. Surgió así la Pacific & European Telegraph Co. Ltd. que contrató con la Clark Bros. Co. Ltd. de Buenos Aires y Londres, la construcción de una línea terrestre de 730 millas entre Buenos Aires y Punta de Vacas, para seguir por cable subterráneo hasta Río Blanco y de allí, de nuevo por línea terrestre, a Valparaíso. La obra fue dirigida por el Ing. Luis Valiente Noailles y se libró al servicio público a principios de 1894.

 

Cabe señalar que el tendido de este segundo cable dio lugar a un polémico conflicto comercial entre la CTRP, Compañía Telegráfica del Río de la Plata (inglesa) -asociada a la W&BTC, Western and Brazilian Telegraph Company- y la CSATC, Central and South American Telegraph Company (estadounidense).

En enero de 1892, la CSATC estableció una sobretasa de $0,57 oro por palabra correspondiente al trayecto de Buenos Aires a Chile que provenía de Europa vía Lisboa. Entonces la CTRP, argumentando que actuaba en defensa de sus intereses, impuso a la CSATC una sobretasa igual para el tramo de Buenos Aires a Rio de Janeiro, de todo telegrama expedido desde Europa para Brasil que pasaba por los Estados Unidos vía Galveston.

Durante casi dos años se mantuvo ese régimen de tarifas. Pero en ese intervalo, tal como se mencionó antes, la W&BTC construyó una línea telegráfica directa entre Buenos Aires y Valparaíso, que independizó a los telegramas de Europa para Chile vía Lisboa del uso de las líneas de la CSATC. Ante esta circunstancia, la CSATC abolió la sobretasa que cobraba desde dos años atrás (en realidad, ya no tenía a quien aplicarla, ya que la W&BTC remitía sus telegramas a Chile por su nueva línea) y requirió la intervención del Gobierno Argentino para que la W&BTC fuese obligada a renunciar a la sobretasa establecida.